La sociedad desde su origen ha afirmado que el dolor de cabeza, el
cansancio corporal, y la mayoría de dolores que a diario los invaden son
equivalentes a la gripe, enfermedad que según el pueblo solo se “cura” con
analgésicos, que en algunos casos necesitan de la firma de un experto en salud:
el doctor, quien después de varios años de estudio, se ha ganado el derecho de
autorizar el consumo de los medicamentos, pero quien también sabe que lo más
importante es la ética profesional, por eso sin dudarlo ni pensarlo escribe,
o más hace un jeroglífico, autorizando el consumo de nuestra droga preferida,
el acetaminofen, una pequeña, mediana o grande pastilla que alivia cualquier
enfermedad, pastilla que nadie entiende porque tomar una cada ocho horas, pastilla
que busca ayudar al pueblo o mejor deberíamos decir beneficiar a unos pocos.
Aunque también existen aquellas personas que guiadas por los sábelo todo “los medios
de comunicación” se auto medican, sin saber
si en realidad ese analgésico “Distran” es en realidad la salvación para
ese malestar, o si más bien lo único que están haciendo es llenando los
bolsillos de un individuo que en lo único que piensa es el poder y en el
beneficio propio.
Precisamente es aquí donde este trabajo tiene como objetivo reflexionar
sobre el por qué y el para qué de los analgésicos, reflexionar si somos una sociedad
o un conejillo de indias, necesitamos saber quiénes somos y para quienes somos.
A continuación, una breve y concisa investigación de la gripe.
LA
GRIPE
La gripe es una infección que
provoca fiebre, escalofríos, tos, dolores musculares, dolor de cabeza y a veces
dolor de oídos o problemas en los senos nasales. La gripe es un importante
problema de salud, tanto por la mortalidad que puede provocar directa o
indirectamente, como por las complicaciones que puede ocasionar y los costes
económicos y sociales que origina. La proporción de población afectada durante
las epidemias anuales oscila entre el 5 y 15% en poblaciones grandes, y es
superior al 50% en grupos de población cerrados como internados escolares o
asilos.
El virus causante de la gripe
tiene una elevada capacidad de sufrir variaciones en sus antígenos de
superficie (proteínas que tienen especial relevancia en la capacidad de
infección del virus y frente a las que los seres humanos producimos anticuerpos
que nos protegen). Estas variaciones implican la aparición de nuevos virus
gripales, frente a los que el ser humano no tiene protección. Actualmente
existen vacunas antigripales con una alta efectividad y seguridad para
controlar la gripe, pero debido a esta alta capacidad de los virus gripales de
variar año tras año la vacuna debe actualizarse cada nueva temporada y
administrarse anualmente.
Ø El Virus de la Gripe
Los virus de la gripe
pertenecen a la familia de los Orthomyxoviridae. Existen tres tipos de virus
gripales: A, B y C. Los más importantes son los tipos A y B, ya que el C no
produce epidemias y sólo provoca infecciones sin síntomas o con cuadros
clínicos poco trascendentes y en casos aislados. El virus A es el principal
causante de las epidemias que se producen cada año y mientras que el virus
gripal B se presenta generalmente en brotes más localizados.
Los virus tipo A se dividen en
subtipos basándose en dos proteínas (antigenos principales) de la superficie
del virus. Estas proteínas se denominan hemaglutinina (H) y neuraminidasa (N) y
forman las espículas que se insertan en la envoltura del virus. Los virus
gripales B y C, sin embargo, presentan menos rango de variación y no reciben
denominaciones de subtipo. Los subtipos más frecuentes de virus A que
actualmente están en circulación entre humanos y son anualmente incluidos en la
vacuna antigripal son A (H1N1) y A (H3N2). Además de estas, en la vacuna se
incluye también una cepa de virus B.
Ø Variaciones
en el Virus de la Gripe. Consecuencias
La capacidad de los virus de
la gripe para producir epidemias deriva de su facilidad para sufrir variaciones
en las proteínas H y N. Estas variaciones pueden ser de dos tipos:
1. Deriva antigénica: Son variaciones menores que se producen por la acumulación de
mutaciones puntuales en los genes que codifican las proteínas H y N. Afectan a
los virus gripales A y B, siendo la causa de la deriva antigénica y la razón
principal de que las personas puedan enfermar de gripe más de una vez en la
vida ya que los anticuerpos generados en una infección previa no son totalmente
eficaces para dar protección ante una nueva infección por un virus que ha
sufrido estas desviaciones. En el mismo sentido, la consecuencia de estas
variaciones es que la vacuna antigripal debe ser modificada anualmente
adaptándola a las cepas que se cree circularán en cada temporada.
2. Cambios antigénicos: Se definen como la aparición entre la población humana de un
nuevo virus gripal que presenta una o unas nuevas proteínas H y N totalmente
distintas de las que han presentado los virus que han estado circulando los años
anteriores. En determinadas circunstancias puede producirse un intercambio
genético entre los virus humanos y animales, que puede hacer que estos virus
nuevos para el hombre sean capaces además de transmitirse de una persona a
otra. Estas situaciones pueden dar lugar a las denominadas pandemias, que se
caracterizan por afectar a población de todo el mundo.
Ø Cómo se Transmite la Gripe
La fuente de la infección está
constituida por las personas enfermas. La transmisión se produce
fundamentalmente por vía aérea mediante gotitas que son originadas al hablar,
toser o estornudar por la persona enferma y que alcanzan a una persona sin
gripe pero capaz de padecerla. El virus entra en la nariz, garganta o pulmones
de una persona y comienza a multiplicarse causando los síntomas de la gripe.
También puede transmitirse, con mucha menos frecuencia, por contacto directo,
por ejemplo cuando una persona toca una superficie que contiene virus de la
gripe -por ejemplo la mano de un enfermo- y posteriormente se toca su nariz ó
su boca.
Las personas enfermas son
capaces de transmitir la enfermedad desde un día antes del comienzo de los
síntomas hasta unos 3 a 7 días después del comienzo de la enfermedad. Los niños
pueden transmitir la gripe incluso durante más de 7 días tras el comienzo de
los síntomas. Los síntomas de la enfermedad comienzan de 1 a 4 días después de
que el virus entra en el organismo. Algunas personas son infectadas por el
virus de la gripe pero no desarrollan síntomas de la enfermedad, sin embargo
estas personas sí que pueden transmitir la enfermedad a otros.
La fuente de la gripe en las
infecciones humanas es fundamentalmente el hombre; sin embargo los virus
gripales infectan frecuentemente a animales como aves, caballos ó cerdos que
pueden ser fuente de nuevos subtipos para el hombre. Esta capacidad demostrada
de los virus gripales de los animales de saltar la barrera inter-especie y
afectar a los seres humanos hace que la gripe no pueda ser considerada como una
enfermedad erradicable.
Ø Síntomas de la Gripe
La infección causada por los
virus gripales ocasiona una alteración de la mucosa respiratoria. La gripe es
diferente de los catarros, la alteración es mucho más severa que la provocada
por virus catarrales. A las pocas horas de la infección el tracto respiratorio
está inflamado y congestivo.
El cuadro clínico inicial típico suele comenzar de forma brusca
con fiebre y escalofríos, acompañados de dolor de cabeza, congestión nasal,
molestias de garganta, malestar general, dolores musculares, pérdida de apetito
y tos seca.
La fiebre y los dolores
musculares suelen durar de 3 a 5 días y la congestión y la falta de energía
puede durar hasta 2 semanas. Algunos síntomas de la gripe son comunes a todas
las edades, sin embargo otros son más específicos de determinados grupos de
edad. Por ejemplo, en ancianos es frecuente la aparición de
dificultad respiratoria o la producción de esputo, mientras que en niños son síntomas frecuentes la otitis
media o las molestias abdominales. Estas molestias abdominales como nauseas,
vómitos o diarreas son sin embargo muy poco frecuentes en adultos. Los
pacientes con alteraciones del sistema
inmunitario no
presentan unas manifestaciones clínicas de la gripe significativamente
distintas de los sujetos sanos. Sí se ha demostrado que en este grupo la
enfermedad puede tener una mayor duración y que el virus puede persistir
replicándose durante semanas o meses.
La mayoría de las personas se
recuperan en una o dos semanas, pero en algunos casos pueden desarrollarse
complicaciones. La gripe puede revestir más gravedad en personas mayores, sobre
todo a partir de los 65 años y en personas que padecen enfermedades crónicas.
Las complicaciones de la gripe son predominantemente respiratorias:
neumonías, bronquitis, sinusitis u otitis. Puede haber también deshidratación y
empeoramiento de enfermedades crónicas preexistentes como diabetes, asma o
problemas cardiacos. La gripe puede ocasionar reagudización de su patología en
pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) o fibrosis
quística y también provocar la exacerbación aguda de su enfermedad en
asmáticos. Complicaciones neurológicas muy raras de la gripe incluyen el
síndrome de Reye y el síndrome de Guillain-Barré.
Como se describe en el
apartado de vacunación, en todas estas personas con enfermedades crónicas
preexistentes y en los mayores de 65 años se recomienda especialmente la
vacunación antigripal.
En este sentido, la sociedad colombina cuenta son un excelente ejemplo
de gripe, fenómeno que tuvo su auge en el 2010, año en el cual sólo se habló de
la gripe H1N1 (o porcina). Ello se debió a que se trataba de un nuevo tipo de
virus gripal y la vacuna antigripal ordinaria no incluía la protección contra
aquel virus. Por eso la gente necesitaba ponerse dos vacunas antigripales. Pero
este año, la vacuna antigripal ordinaria se ha modificado, incluyendo la
protección contra el virus H1N1.
La vacuna está disponible en forma de inyección y en forma de spray o
nebulizador nasal. La mayoría de niños de más de dos años pueden recibir la
vacuna en forma de spray nasal. Los niños menores de nueve años necesitan dos
dosis de la vacuna si nunca se han puesto una vacuna antigripal o no se
pusieron la vacuna contra el virus H1N1 durante la estación gripal. Los niños
de nueve años en adelante y los adolescentes solo necesitan una dosis.
IDEAS TOMADAS
DE:
Hoy en día, todo es un negocio, hasta lasalud, el ser humano vale por la cantidad de dinero que aporte a la sociedad. Compañeras tomemos conciencia de quienes somos, no nos dejemos dominar por el sistema...
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